HORIZONTES DE REDES NOOSFERICAS

Nada de lo aquí escrito nos pertenece.Si hubiese alguna pertenencia,sería el lazo noetico con el cual se han atado tantas bellas flores de conocimiento que son ofrecidas a la humanidad como un ramillete de noologias...... TOD@ TEXTO/ILUSTRACION ES USAD@ CON FINES DE DIFUNDIR VISIONES SOBRE NUESTRO UNIVERSO Y SUS PENSADORES. SI ALGUIEN SE SIENTE AFECTAD@ POR ELLO, CON SUMA DILIGENCIA RETIRAMOS DE ESTE PORTAL SU APORTE SOBRE EL PARTICULAR EN RAZON DE SU SOLICITUD PERSONAL EN LA EXPLICITUD ESCRITA Y DIRECCIONADA DE SU AFECTACIÓN

domingo, 8 de diciembre de 2013

La Diosa, las mujeres y la sangre



En el principio no era el verbo, dicen las sacerdotisas, era el útero. El huevo cósmico de donde surge toda la vida. De las aguas primordiales emergió la Diosa Origen y parió el cielo y la tierra, la pareja sagrada, los hermanos gemelos, hombre y mujer, que también son amantes, consortes, creadores como su Madre de todo lo que cambia y lo que permanece. Los antiguos la vieron como pájaro o como serpiente, con la vulva expuesta y abierta como una puerta al útero sagrado de donde todo sale y a donde todo vuelve y se regenera. Así la concibieron en distintos rincones del mundo,fue el centro religioso y cultural de los antepasados humanos durante el Paleolítico Superior y en las culturas agrícolas del Neolítico, del 20 mil al 3 mil antes de la era cristiana, cuando se impusieron las culturas e imperios clásicos de orientación masculina y la difusión del monoteísmo del Dios Padre (judío, cristiano o islámico), según consta en el Diccionario de Ciencias Sociales y Políticas de Torcuato Di Tella, Emecé editores. Estas comunidades prehelénicas, precélticas, prehindúes, etc.- que adoraban a la Diosa no eran matriarcales ni patriarcales, eran matricias, porque todos asumían su origen en una Madre, pero ninguno estaba sobre el otro, no había más fuertes y más débiles porque las debilidades de uno eran la fortaleza de las otras. Y viceversa. Pero todo eso fue arrasado, oscurecido, violado como los hombres violan a las mujeres, como Zeus fuerza a Hera, la diosa del cielo, y a Europa, Asteria, Leda, Némesis y a otras mujeres, diosas y ninfas que habitarán el Olimpo bajo las reglas del todopoderoso Dios del Trueno,(eso si , según versiones que nos llegan que me suenan sospechosamente misoginas) (nota de Luna Oscura). Lilith fue ignorada como primera esposa de Adán, hecha de barro igual que él, desterrada por haber querido ponerse encima de él durante el acto sexual (juaaaaaaaaaaa) (tambien de Luna Oscura, ). A Eva, la segunda, el Dios Padre la sacó de una costilla esperando obediencia. Y no, la malvada serpiente la tentó y la mujer fue expulsada del Edén, condenada a parir con dolor, heredando desde entonces a su descendencia el pecado original. La religión judeocristiana, tal como la conocemos, sería sólo una manifestación más del patriarcado, según las sacerdotisas y adoradoras de la Diosa. Una manifestación poderosísima a la luz del modo en que se ha impregnado en el imaginario colectivo. Para ellas, la serpiente, lejos de ser malvada, es una Diosa dadora de conocimiento. Las brujas, asesinadas brutalmente durante siglos, no son más que chamanas, hijas de la Diosa como todas las mujeres y los hombres aunque ellas comprenden mejor de qué se trata el ciclo de la vida, porque en su cuerpo algo renace y algo muere mes a mes. Entonces el culto a la Diosa no sería más que una vuelta al origen. Una vuelta al cuerpo, a descubrir en el cuerpo de las mujeres el secreto de lo sagrado, la generación de la vida. En definitiva, según los recientes descubrimientos de la genetista Rebecca Cahn, confirmados y ampliados por científicos de la Universidad de Stanford, el primer humano fue mujer sólo tenía cromosomas X , habitó en Africa y antecede en 80 mil años a los Homo Sapiens.
Feminismo espiritual. En un principio hubo mujeres que quisieron pensar a la Iglesia desde una perspectiva de género, o feminista, que era la palabra que se usaba en los `70. Así lo relata una de las principales teóricas nacionales del culto a la Diosa, Ethel Morgan. La visión androcéntrica no respondía a las necesidades espirituales de las mujeres, por eso hubo teólogas que empezaron a investigar en la historia de las religiones y lo primero que hicieron fue revalorizar a las brujas. Muchas se apartaron entonces del cristianismo y se entregaron de lleno a los ritos paganos que no eran otra cosa que religiones sojuzgadas por el patriarcado. Hubo que reinventar a la Diosa, reformular las `leyes naturales' que en realidad violaron a la naturaleza. Así nace la tealogía de tea, tia o theia, La Divina, titana solar preolímpica, hija de la Diosa Creadora, largamente definida por Morgan en el Diccionario de ciencias políticas y sociales. Durante el siglo XX, arqueólogas e investigadoras en diferentes campos escribe Morgan vienen desarrollando la tealogía, respondiendo a la necesidad de la mujer de recuperar su arquetipo sagrado como parte de la identidad femenina que colabore en la superación de los estereotipos de orientación patriarcal. Jane Ellen Harrison, Marija Gimbutas, Barbara Walker, Mónica Sjöö, entre muchas otras, son las que han aportado para conformar este movimiento reivindicado como feminismo espiritual, que reconoce y celebra tanto los derechos de las mujeres como sus poderes sagrados y espirituales. De lo que se trata es de recuperar una cosmología en la que poder identificarse para reconocerse también parte activa de lo sagrado y no como mera costilla, pecadora o impura, proscripta de los estudios divinos. Si sólo contás con un arquetipo como modelo sagrado más antiguo de un Dios solo, vengativo, que niega todo lo demás, que modela al hombre a su imagen y semejanza pero saca a la mujer de su costilla, estás creando también un modelo económico, social y político. Y por eso también las mujeres nos sentimos una porquería durante tanto tiempo, dice Analía Bernardo, periodista y escritora. Si la religión patriarcal sentencia al cuerpo de las mujeres al dolor, las feligresas de la Diosa lo recuperan como una herramienta para conectarse con lo divino. Las mujeres son hijas de la Diosa pero también son ella misma, así lo dice Sandra Román, sacerdotisa de la Diosa iniciada en Glastonbury según los mitos célticos, de donde provienen buena parte de los rituales y la cosmología de la Diosa. De hecho fue en Irlanda donde se han encontrado cientos de figuras de diosas femeninas con sus vulvas expuestas. Las mujeres tenemos el útero y ahí es donde se gesta la vida; los hombres también pueden participar del culto a la Diosa, sólo que les cuesta más entenderlo porque no viven como nosotras el ciclo vital , agrega. A partir de la percepción de los principios biológicos, del propio cuerpo completa Bernardo, hay una conciencia que se desarrolla . ¿Entonces los hombres, por carecer de útero, por no vivir en su cuerpo el ciclo que empieza y termina cada mes, serían inferiores? De ninguna manera, sólo son diferentes. Superior e inferior aclara Román son principios del patriarcado.
Círculo El mundo se representa como un círculo; el ciclo de la agricultura es circular, igual que el ciclo de la luna y el ciclo menstrual. Las que adoran a la Diosa también integran un círculo. Creemos que hay momentos de luz y de oscuridad, pero no como luz buena y oscuridad mala. Lo oscuro se integra dentro de nosotras como la vida y la muerte. Es como la naturaleza; existen el otoño, el invierno, la primavera y el verano. La Diosa y su consorte son una pareja sagrada. Es así en toda la religión pagana explica Adriana Gómez, sacerdotisa de la Diosa , salvo que ella es dadora de vida. No hay dicotomía porque están todos los momentos y las figuras integradas. Creemos en una composición cíclica como el yin y el yang y ninguno puede estar sin el otro. Como una serpiente que se come la cola, como la representación del tiempo en un reloj, de círculo se habla cuando se reúnen las mujeres a adorar a la Diosa, en círculo se hacen los rituales y ese círculo no tiene que dejar huecos porque si no la energía se escapa. Así como se sentaban los indios para sus ceremonias, los chamanes para contar sus historias y los nietos en torno del abuelo o de la abuela. Las sacerdotisas no son superiores a las iniciadas, en todo caso, sus hermanas mayores. Ninguna es jefa cuenta Román; ninguna no sabe. Lo que hay y lo que falta son parte del círculo y de la abundancia y la restricción se puede aprender. El círculo borra las jerarquías, exige lugar para el consenso y para el disenso. La Diosa es una y son muchas, es la Pachamama de los diaguitas argentinos, la Sirena del Paraná, la Diosa madre de los mapuches, la luz mala de los huesos y la Vieja vestida de novia que habita La Pampa. La Jaguar de los Andes y del Amazonas y también Ixchel, la diosa luna de los mayas, y Sheela na' gir en Irlanda. La diversidad se celebra porque cada diosa tiene un atributo y hoy se puede ser una pero mañana otra, así como se es joven pero también llegará la vejez con su sabiduría.
La Triple Diosa La Diosa es una y son tres, como los ciclos de la luna. La doncella el cuarto creciente tiene la fuerza de la primavera, trabaja con la autoestima, es independiente , dice Adriana Gómez. Esta Diosa rige la primera fase del ciclo menstrual, el que empieza cuando se va el sangrado. Es virgen no porque no tenga relaciones sexuales, sino porque celebra la libertad sexual sin quedar embarazada. La que sigue es la madre, la mujer madura, la que puede procrear, hijos o ideas, es el verano, la época de la cosecha, rige el momento de la ovulación. La tercera es la anciana, la vieja sabia, la que también celebra la sexualidad, rige el período previo a la menstruación y también la menopausia. Es la que tiene la visión oracular, la que enseña cómo atravesar las etapas que ella ya ha vivido con sabiduría continúa Gómez. Es lo contrario a lo que plantea el patriarcado, que la mujer madura ya no sirve más y por eso se ponen tetas, se cortan, se sacan, se arreglan. En la mayoría de las culturas antiguas aparece una diosa triforme, incluso Analía Bernardo la descubrió en las mamushkas rusas, esas muñecas que entran una dentro de otra: Una de las trinidades más antiguas de la mitología rusa procede de Siberia. Es la diosa Umai y sus dos hijas que los nativos de la región identifican con los montes Altai. Un lugar donde pervive el chamanismo de origen femenino más antiguo del planeta y que las violentas prédicas cristiana, islámica y soviética atea no lograron eliminar del todo. Hay un cuarto arquetipo, que representa la luna nueva, el invierno y el momento de la menstruación: es la diosa oscura, la de la muerte que es también la resurrección, la transformación, el pasaje de un estado a otro. Todas tienen su consorte, no como marido sino como amante, amoroso y dedicado, hermano y pareja. Pachamama tiene a Illapa; Isis tiene a Osiris y también a su hermana gemela, Neftis, la oscura, la de las profundidades de la tierra ; Ishtar, la diosa babilónica del cielo y la tierra fértil, a Ereshkigal. Algunas, las creadoras, han parido a su consorte, como Kali a Vishnú. El goce del sexo, el orgasmo son modos de iluminar la conciencia y expandir la energía aun cuando la actividad sexual sea en soledad y no está atada a la reproducción. El conocimiento de las plantas anticonceptivas como la artemisa era un saber que pasaba de una generación de mujeres a la siguiente sin intervención de los varones, aun en los primeros meses sin sangrado explica Bernardo , y los que participaban del chamanismo de la Madre Tierra aprendían de las mujeres chamanas a usar esas hierbas en beneficio de las mujeres. El Dios de los católicos que prohíbe a través de sus obispos y sacerdotes el acceso a la anticoncepción es, desde la perspectiva sagrada, una deidad entre muchas otras. Y cada una puede elegir a quién rendirle culto.
La sangre. La sangre menstrual es la única que el cuerpo expulsa sin ningún acto de crueldad previa, sin más heridas que la necesaria para que el ciclo vuelva a empezar. Esta sangre es sagrada para quienes adoran a la Diosa y por eso se la ofrendan. Según las tradiciones celtas que Sandra Román rescata, el Grial no es más que el recipiente en el que se recoge y entrega la sangre de las mujeres que menstrúan. Es un período de profunda sensibilidad en el que las mujeres están más perceptivas que nunca, ideal para consultar oráculos y confiar en las visiones y la intuición, un don sobre todo femenino. Ritualmente la tierra pide sangre y se la das, y la Madre Tierra te devuelve energía a través de la vulva , dice Román y es por eso que antiguamente las mujeres celtas danzaban desnudas sobre los campos sembrados para fertilizarlos. Y también para recibir su energía. Para las cultoras urbanas del feminismo espiritual, esta práctica es al menos complicada. Se puede realizar sobre macetas, sobre todo sobre aquellas plantas que necesiten vitalidad. Yo trato de transmitir la recolección del sangrado dice Miriam Wigutov. Trato de transmitir de una manera ecológica el fenómeno de sangrar. Las toallitas son lo más antiecológico que existe para el planeta y para nuestro cuerpo porque tienen blanqueadores que te dejan la vagina destruida. A la recolección se le puede dar varios usos. Hay uno mágico: el de las brujas. Y otro convencional: como ofrenda para regar, para las piedras de poder, para trabajar en la sanación. También recomiendo escucharse, sentarse a tomar un té con el propio útero. Allí hay un secreto que cada una puede empezar a recordar: cuál es mi tradición, cuál mi árbol genealógico. Me importa que la mayor cantidad de mujeres posible pueda conocer esta manera de pensar el ciclo femenino. Porque así estás en otra posición, más valorada, más sagrada. Y aumenta tu poder para conectarte con el mundo de lo invisible. Analía Bernardo también propone la recolección, usando algodones que después se mojan y se exprimen en un frasco. Más tarde se entierra el contenido en alguna plaza o parque haciendo un hoyo al pie de un árbol, cubriéndolo después con tierra y hojas para no llamar la atención. Y además sugiere una invocación sencilla para este ritual de comunión regeneradora con la Pachamama y con nosotras mismas: Esta es la sangre que promete renovación/ ésta es la sangre que promete sostén/ ésta es la sangre que promete vida. La Diosa, las mujeres y la sangre artículo original de Marta Dillon

La menstruación en la magia

MAGIA MENSTRUAL Y EL TESORO DE LA SANGRE DE LAS MUJERES Enterradas durante mucho tiempo bajo el prejuicio y el miedo, las implicaciones sagradas y mágicas del ciclo menstrual han sido desenterradas en las últimas décadas. A pesar de todo, poco se ha escrito sobre las aplicaciones prácticas de este tesoro natural. En los días de la limpieza natural y renovación de nuestro cuerpo descansa una gran cantidad de potencial mágico. La búsqueda de la magia menstrual da como resultado la curación de nuestras mentes, cuerpos y almas, una curación que puede tocar a todo lo que nos rodea.-------------------------------------------------------------------------------------------------------- PONIENDO A PRUEBA LAS AGUAS El primer paso en esta aventura es obtener un esquema mental más sano. Muchas, sino la mayoría, de las mujeres ven sus períodos como un episodio mensual molesto. Algunas hasta lo ven como una maldición. Parte de esto sale de siglos de referencias a los sucias e indeseables que son durante ese tiempo del mes. También surge del hecho de que para algunas mujeres la menstruación puede ser un hecho increíblemente doloroso, e incluso, incapacitante. Una visión más positiva de la menstruación se refiere a ambos temas. Propongo que dejemos de llamar a nuestros períodos como “la maldición o con eufemismos como “El Inquilino Comunista”. Tenemos que llamarla por su nombre Menstruación. Esto ayuda a crear la aceptación y una visión realista de nuestros ciclos. El miedo al periodo puede aumentar sus síntomas exponencialmente. Eliminando la ansiedad que rodea nuestros ciclos ayudamos a eliminar las reacciones que son causadas por nuestras propias mentes. Relajarnos más sobre nuestros periodos suele dar como resultado una disminución notable de los dolores y el malestar general. Ver a la menstruación como amiga en vez de enemiga establece un clima mejor en el que podemos trabajar con la magia menstrual. Vemos nuestras herramientas mágicas bajo una luz positiva; nuestra energía menstrual no es diferente. Este abrazar nuestra sangre crea una espiral ascendente; cuanta más magia menstrual realizamos, más positivamente vemos nuestra menstruación; cuanto más positivamente miramos a nuestros cuerpos, más efectiva será nuestra magia. De nuevo, una perspectiva más sana, nuestro siguiente objetivo es aprender a usar el don recién encontrado. ---------------------------------------------------------- FLUJO Y REFLUJO Como con cualquier recurso, para conseguir los mejores resultados necesitamos trabajar CON en vez de en contra de las cualidades inherentes de nuestro cuerpo. Nuestros ciclos naturales muchas veces reflejan los ciclos de la naturalza, más notablemente los de la Luna; podemos emplearlos en la magia, enfocados hacia conseguir una vida más ordenada. La mayoría de las mujeres tienen ciclos de 26-32 días, que varía ligeramente de mes a mes. (Esto no se aplica a todo el mundo, y si tu ciclo parece errático e inestable, por favor consulta con tu ginecólogo). Esta regularidad, una vez descubierta y cartografiada (NT: charted, planificada en el original), hace de la magia menstrual un tipo de magia natural para otros ciclos: por ejemplo, magia de abundancia para asegurarte de que consigues un sueldo regular; hechizos de protección para ir y volver del trabajo cada día, y así. Desarrollé una herramienta hace algunos años que ha resultado bastante útil para este tipo de magia. Consigue una piedra pequeña (No más de 10 cm de radio y 3 cm de profundidad, cuanto más pequeña mejor) que tenga un agujero. (El tipo de piedra no es importante, aunque puedes preferir piedras con atributos femeninos). Compra o teje un bolsito de tela roja del tamaño de la piedra. Asegurate de ponerle algún tipo de cierre y cuerdas para que puedas atarlo en tu cintura, para que el saquito cuelgue más o menos sobre tu útero o donde más te duela. Al comienzo de cada periodo, coge algo de tu sangre y frótala en los bordes del agujero de la piedra. Pon la piedra en el saquito y llevalo alrededor de tu cintura el resto de tu periodo. (Evita que se moje, porque se llevará la sangre). Durante el resto del mes, deja la piedra en el saco y dejalo en el poyete de la ventana (donde pueda darle la luz de la luna). La piedra absorberá la “memoria” de cada uno de tus periodos, así como los ciclos de la Luna, y se convertirá en una gran herramienta – no solo para ayudarte a mantener tu ciclo regular, sino para “suavizar” otras áreas de tu vida. Lleva el saquito cada vez que hagas trabajos mágicos con patrones o para cualquier otra necesidad de las expuestas. Se convertirá en una de tus herramientas mágicas más valoradas.
EL FLUJO LIMPIADOR El flujo menstrual actúa como un limpiador mensual. Además de la placenta no utilizada (NT, creo que es el endometrio), cierto número de toxinas interiores se evacuan de nuestro sistema cuando sangramos. Aprovecha y haz un ritual de purificación cada mes. Aquellos que empleen el agua son particularmente apropiados –baños mágicos, aspersiones de agua, y otros líquidos purificadores- son herramientas excelentes durante esta época del mes. Puedes añadir un poco de tu sangre para aumentar los efectos y el vínculo entre la magia y tu cuerpo (asegúrate de bañarte o ducharte con agua fresca después). Al principio de cada periodo, visualiza tu sangre fluyendo de tu llevandose todas las toxinas e impurezas de tu cuerpo. Visualiza todos los dolores, incordios, frustraciones y otras influencias negativas del mes pasado disolviéndose de tu cuerpo y tu mente entrando en la sangre que sale de ti. Al final de la menstruación, te sentirás mucho más renovada después de dejar ir semejante carga!--------------------------------------------------------------------------------------------------------- CABALGANDO LA TORMENTA Una de las quejas más grandes sobre la menstruación implica a los dolores. Duele, por supuesto, y en algunas mujeres puede llegar a impedir funcionar de manera normal durante un día o más. Como todas las cosas, a pesar de todo, tienen su proposito. Las contracciones del útero para repeler la sangre crea energía, como cualquier otra función corporal, y es una poderosa herramienta mágica. Los mejores tipos de magia a emplear en relación con esta energía son las activas o las agresivas. Este es el momento para emplear tu don inherente para afectar a tu mundo, especialmente para eliminar obstáculos. La energía menstrual hace milagros a la hora de lidiar con gente y situaciones problemáticas – utilizala para atar o hacer desaparecer. También es bastante útil para destruir bloqueos internos y malos hábitos, así que utilizalo simbólicamente para eliminar cualquier cosa, desde el estancamiento al bloqueo del escrito. Utiliza tus dolores como un motivador para salir y conseguir que se hagan las cosas. No solo la actividad ayuda mucho a liberar la tensión que hace que los dolores sean peores, sino que ayuda a sacar a nuestras mentes de la incomodidad. Utilizar los dolores para la magia es simple. Durante el momento en el que sean más fuertes, realiza tu magia como lo haces habitualmente, pero centra la energía de tu útero en lo que estés hacendo. Visualizalo como un poderoso calor rojo que emana de tu cuerpo. Si está cargando un objeto, sujetalo contra tu abdomen y deja que la energía fluya hacia él. Puedes también untar velas y otros objetos con tu sangre para conseguir una fuerte magia simpática. Siente la energía irradiar de tu cuerpo –este es un momento genial para las formas de trance que impliquen bailar y cantar. Si tus dolores son demasiado fuertes, intenta tomar un remedio para el dolor o emplear una bolsa de agua caliente antes del ritual para llegar a un punto en el que puedas funcionar. De nuevo, si no has consultado a un ginecólogo sobre este tema, te recomiendo que lo hagas, puedes encontrar el alivio que necesites. Comprender y utilizar los ciclos dentro de nosotros mismos nos ayuda a ganar una auto-perspectiva más sana y a mejorar nuestras vidas. En el proceso de emplear magia menstrual, aprendemos no solo a deshacernos de patrones y hábitos viejos e inútiles, sino como crear unos nuevos que nos beneficien a nosotros y al mundo que nos rodea. Y la habilidad de crear el cambio es un tesoro inapreciable.
  "La sangre es el agua de la vida, los que viven en nuestra especie poseen sangre, la mestruación es vida, es el misterio de la sangre, es sentir la tierra, la luna, los ríos las estrellas, mestruar es exteriorizar lo más íntimo de la vida a la naturaleza, mestruar es percibir profundamente el ambiente… es estar tan sensible en esos días que se pueden percibir cosas que a los ojos fortuitos no tiene sentido. Menstruar es un regalo de rios, un regalo de valles y montañas, mestruar es un regalo de mujer a mujer, mestruar es mágico, mestruar es femenino, es sangrar a veces dulcemenete, mestruar es demostrar que la vida física tiene origen en un ser. Mestruar es la habilidad de compartir sin inhibiciones como lo hace nuestro querido planeta."